Se critica duramente al "periodismo militante" y se cuestiona cómo se saldrá de esta situación, sugiriendo que los protagonistas se "quemaron solos".
Se menciona a figuras como Mengolini y se cuestiona la credibilidad de quienes difunden información sin rigor, tildándolos de "pelotudos" y "demagogos" que hablan para determinados sectores.