El presidente Donald Trump impulsa la "Ley de Salvación de Estados Unidos" para exigir que los votantes sean ciudadanos estadounidenses y puedan demostrarlo al momento de sufragar. Esta propuesta, que busca ser aprobada por el Congreso, se presenta en un contexto de encuestas desfavorables para Trump y ante la posibilidad de perder el control de ambas cámaras en las elecciones de medio término de noviembre.
Trump ha acusado a China de interferir en las elecciones de 2020, alegando la obtención ilícita de datos de votantes. Sin embargo, informes de la Casa Blanca contradicen esta versión, señalando que Rusia fue el actor externo con mayores esfuerzos de influencia y que los sistemas de voto son difíciles de manipular a gran escala. Incluso China ha desmentido las acusaciones.
El analista Jorge Castro sugiere que la estrategia de Trump busca validar su narrativa sobre fraude electoral y asegurar el respaldo del Partido Republicano, a pesar de la impopularidad de la guerra en Irán. La propuesta de ley busca establecer requisitos estrictos para el voto, tanto a nivel federal como estadual, incluyendo la identificación fotográfica y la comprobación de ciudadanía.