El presidente de Ucrania, Zelensky, ha designado un nuevo ministro de Defensa en medio de una profunda crisis política y militar que afecta al país. La decisión busca, aparentemente, reestructurar el mando militar y hacer frente a la invasión rusa.
La crisis se percibe como una lucha entre la vieja guardia, de corte soviético, que entiende el ejército como una vertical de poder, y una nueva generación representada por Fedorov, quien aboga por la innovación y un enfoque más imaginativo. Esta división interna podría tener repercusiones a largo plazo en la estrategia militar ucraniana.
Mientras tanto, los blogueros y activistas prorrusos celebran la crisis interna en Ucrania, creyendo que la nueva estructura del Ministerio de Defensa beneficiará los intereses de Moscú y debilitará al gobierno de Kiev.