Se compara la narrativa de ciertos comentaristas ingleses sobre Argentina con el discurso del gobierno de Javier Milei, señalando similitudes en el cinismo y desprecio hacia el país.
Se sugiere que el tono y la perspectiva de dichos comentaristas podrían hacerlos encajar perfectamente en el actual gobierno argentino, ocupando roles como jefe de gabinete o vocero.