Se critica duramente a Rebord por sus declaraciones contra los españoles, calificando de "tonta" a la mitad de la población argentina de ascendencia española.
Se menciona la entrevista a Fernando Baca Narvaja, a quien se le reprocha no haber repreguntado a Rebord sobre sus polémicas afirmaciones.
Se califica el discurso de Rebord como "kirchnerismo cultural", evidenciando un desprecio por la inmigración y sus descendientes en Argentina.