Se denuncia la contradicción de un gobierno que destina 49 mil millones de pesos a la SIDE para inteligencia y espionaje, mientras omite fondos para discapacidad, universidades y salud. Se cuestiona el orden de prioridades del gobierno, argumentando que no está al servicio de la gente.
Se señala que el dinero destinado a inteligencia podría ser utilizado para áreas esenciales como educación y salud pública. Se critica que estos fondos terminen en manos de funcionarios públicos, mientras las necesidades básicas de la población no son atendidas.