La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) tiene como objetivo acabar con la impunidad, obtener verdad, contribuir a la reparación de las víctimas y juzgar a los responsables de graves delitos cometidos durante el conflicto armado, garantizando la no repetición.
La JEP está diseñada para todos los involucrados en el conflicto, tanto combatientes como no combatientes, y busca ofrecer verdad detallada. El acuerdo final, firmado en 2016, sentó las bases para una paz estable y duradera, incluyendo la participación política de exguerrilleros.