Se analiza la foto de Chiqui Tapia con Donald Trump, considerándola una muestra del pragmatismo de Trump, quien valora a quienes ganan, como la selección argentina. Esto otorga valor a Tapia por asociación.
Se señala que la relación de Tapia con Trump podría no rendir frutos a mediano o largo plazo, ya que Tapia enfrenta una elección complicada en noviembre y no puede ser reelegido.