Se debate la logística y el protocolo para la posible vuelta de la Selección Argentina al país, con ofertas de la Nación, la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia para recibir al equipo. Se manejan opciones como la Casa Rosada, la 9 de Julio o el predio de Ezeiza.
El gobierno de Javier Milei propone un día no laborable en caso de victoria, lo que permitiría a las empresas decidir si otorgan el feriado a sus empleados. Se anticipa una movilización masiva, superando los 6 millones de personas, y se advierte sobre la dificultad de contenerla y el riesgo de desbordes.
Se menciona que la decisión final sobre el lugar de celebración recaerá en los jugadores, quienes priorizarán la seguridad y la logística.