Se presentan tweets de una militante kirchnerista que inicialmente mostraba desinterés por el Mundial, calificándolo como "lo más antifútbol".
Posteriormente, la misma persona expresa su deseo de asistir a la final y pide ayuda para conseguir pasaje aéreo, mostrando un cambio de actitud.
Se vincula esta actitud con la narrativa kirchnerista y la aparente contradicción entre sus declaraciones iniciales y su posterior entusiasmo por el evento deportivo.