Un tribunal ruso declaró culpable al opositor Boris Nadezhdin por exhibir símbolos extremistas, impidiéndole presentarse a las elecciones parlamentarias. La infracción consistió en mostrar una imagen de Alexei Navalny, considerado el mayor opositor a Putin.
Aunque no fue encarcelado, el veredicto es un ejemplo de la campaña para silenciar la disidencia. Nadezhdin planeaba postularse a las elecciones de la Duma, habiendo criticado abiertamente la guerra en Ucrania, lo que para los críticos es el motivo real de su inhabilitación.