El general Reinhard Hellen, exjefe del aparato de inteligencia del ejército nazi en el Frente Oriental, colaboró estrechamente con Estados Unidos y la CIA tras la Segunda Guerra Mundial. Ofreció a Washington información crucial sobre la Unión Soviética.
Con apoyo de la CIA, Hellen creó la Organización Hellen, una red de espionaje que en 1956 se convirtió en el servicio secreto de Alemania Occidental, el BND. Su participación fue clave en la obtención de información sobre la URSS durante la Guerra Fría, aunque su pasado nazi generó controversias.