Un tribunal ruso declaró culpable al opositor Boris Nadezhdin de extremismo por mostrar una foto del fallecido Alexei Navalny, impidiendo su participación en las elecciones parlamentarias.
La condena se basa en la exhibición de símbolos considerados extremistas por la ley rusa. A pesar de la multa simbólica, Nadezhdin considera la decisión una advertencia y un intento de silenciar la disidencia.