El gobierno israelí planea expandir y legalizar sus asentamientos en Cisjordania ocupada, los cuales son considerados ilegales según el derecho internacional. El ministro de finanzas, Besalel Smotrich, aseguró que ya cuentan con los recursos para hacer realidad estos planes, incluyendo carreteras, infraestructura y construcciones.
Un informe reciente de las ONGs israelíes PISNAV y Kerem Navot revela que entre 2023 y 2025 Israel construyó 40 mil viviendas en asentamientos ilegales, tomó el control de un 18% de tierras agrícolas palestinas y expulsó a 118 comunidades de pastores. Estas acciones son descritas como una política sistemática de control israelí y una anexión de facto de Cisjordania.
A pesar de la condena internacional, Israel justifica su expansión argumentando que Cisjordania es un territorio en disputa. El informe señala que estas medidas buscan profundizar el control israelí y avanzar en la anexión, a pesar de las advertencias de la ONU.