Jens Spahn, cercano al canciller Friedrich Merz, renunció a su cargo en el gobierno alemán tras ser criticado por recurrir a una madre gestante subrogada en Estados Unidos para tener un hijo. La gestación subrogada está prohibida en Alemania y genera oposición en la Unión Demócrata Cristiana (CDU), partido liderado por Spahn.
La CDU había aprobado una resolución de rechazo a esta práctica, lo que llevó a otros grupos parlamentarios a acusar a Spahn de doble moral. En su carta de dimisión, Spahn reconoció el conflicto entre su decisión personal y su postura política conservadora.