Un año después de cambios en el gabinete ucraniano, se produce un nuevo terremoto político. Denuncias de presunta corrupción contra la embajadora en EE.UU., Olia Estefanichia, quien las niega, precedieron al anuncio del presidente Volodymyr Zelensky sobre un cambio en la estrategia política del país.
Se confirmó la salida de la primera ministra Julia Esbridenko, y cuatro días después, el presidente Zelensky removió al ministro de Defensa, Mikhail Fedorov, impulsor del uso de drones en la guerra contra Rusia. Se especula con rencillas entre Fedorov y el comandante en jefe del ejército, Oleksandr Sirski.