Se analizó la estrategia comunicacional del gobierno de Javier Milei, criticando los ataques a figuras populares como María Becerra y Lali Espósito, y la supuesta intención de evitar conflictos relacionados con las Malvinas por intereses comerciales.
Los panelistas señalaron que estas acciones, lejos de fortalecer la imagen del presidente, terminan perjudicándolo, como ocurrió cuando se criticó a los jugadores por la bandera de Malvinas y estos la convirtieron en un tema mundial. Se argumentó que el gobierno, al atacar a ídolos populares, genera un efecto contrario al deseado, y que estas figuras tienen una conexión con la sociedad que trasciende cualquier ideología política.
Se mencionó que figuras como María Becerra o Lali Espósito representan un sector cultural que el gobierno no ha logrado captar ni capitalizar. Se criticó la desconexión del gobierno con la realidad y la falta de construcción de figuras populares propias, más allá de personalidades del espectáculo como Juan Acosta o El Chaqueño Palavecino.