Se critica a Monte Oliva por negociar la prohibición de banderas de Malvinas en el partido, considerándola contenido político. Se cuestiona la interpretación de las declaraciones de Scaloni como "un partido más", cuando todos sabían que no lo era.
Se debate sobre la valentía de los jugadores al extender la bandera de Malvinas, a pesar de la prohibición, y se menciona que el gobierno quedó "pedaleando en el aire", lo que generó conflictividad.
Se señala que la bandera fue un mensaje potente, visto por millones, y que la reacción del gobierno fue mal calculada, subestimando el sentimiento de la sociedad respecto a Malvinas.