Se expresa asombro por la tolerancia hacia ciertas acciones del gobierno actual y se critica la postura de la Sra. Montioliva, quien parecería festejar la posibilidad de ingresar a lugares sin la bandera de Malvinas.
Se cuestiona la aparente contradicción de un "gobierno de derecha" que podría mostrar un olvido de Malvinas, a pesar del entusiasmo generalizado por el mundial, y se reflexiona sobre cómo estas actitudes retratan al gobierno.