Se profundiza el debate sobre el apoyo a Javier Milei y sus políticas de género. Se argumenta que defender a un gobierno que ataca las políticas de género y a las minorías genera contradicciones, especialmente cuando se trata de figuras públicas que deberían ser más cuidadosas con sus declaraciones.
Se diferencia entre desvincularse de un comentario desafortunado de un tercero y apoyar activamente a un gobierno con políticas consideradas antiderechos. La discusión se centra en la responsabilidad de las figuras públicas y la coherencia entre sus acciones y el apoyo a ciertos líderes políticos. Se enfatiza que las políticas de género y los derechos de las minorías son temas cruciales.