Se denunció que el presidente Javier Milei y su hermana Karina intentaron capitalizar políticamente la posible victoria de la selección argentina en el Mundial, incluso antes de que se confirmara el resultado.
Según la información, los hermanos Milei se habrían tomado medidas para hacerse camisetas de la selección con cuatro estrellas (simbolizando cuatro títulos mundiales) y planeaban lucirlas en una foto con los jugadores en Casa Rosada. Esta acción, conocida como "moulage" en la industria de la moda, fue criticada como un intento de apropiación política de un logro deportivo.
Los analistas calificaron este accionar como "populismo extremo" y "casta total", contrastándolo con la supuesta promesa del gobierno de no hacer uso político de la selección. Se señaló que este tipo de acciones, previas a la confirmación de un resultado, son una muestra de la "mufa" (mala suerte) y del estilo de "exceso" que caracteriza al gobierno de Milei, contribuyendo a la percepción de que el país "va como el orto".