La instalación del nuevo Congreso colombiano se ve marcada por una disputa interna en la derecha, especialmente entre el Centro Democrático de Álvaro Uribe y el equipo del presidente electo Abelardo de la Espriella, sobre quién debe ser el candidato a la presidencia del Senado.
Mientras Uribe apoya a Honorio Enrique, el presidente electo respalda a Alfredo De Luque. A pesar de las diferencias, se busca asegurar la gobernabilidad para los próximos cuatro años y gobernar en contra de las políticas del gobierno de Gustavo Petro.