Una disputa por la filtración de chats privados entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y la senadora Patricia Bullrich escaló a una denuncia policial. Mario Russo, asesor de Villarruel, habría cuestionado a Christian Larsen, secretario de Bullrich, por la divulgación de los mensajes, llegando a una supuesta amenaza.
Larsen se sintió amenazado por Russo y realizó una denuncia, lo que resultó en la asignación de custodia policial. La causa, que recayó en el juez Marcelo Martínez de Giorgi, se centrará en determinar si las palabras de Russo constituyeron una amenaza real.
Se especula que esta disputa podría ser una extensión de tensiones políticas internas, donde los mensajes filtrados habrían sido utilizados para presionar a Villarruel. La investigación judicial buscará esclarecer la naturaleza de la comunicación y las posibles implicaciones políticas.