Se profundiza en la descoordinación del gobierno de Javier Milei respecto a la Selección Argentina. Se critica la decisión de decretar un feriado nacional sin consultar a la AFA, interpretado como un intento de "apretar" al ente rector del fútbol.
Se ejemplifica la falta de diálogo con la ausencia de funcionarios en el aeropuerto al recibir a la Selección y la improvisación en la organización del operativo, delegando tareas a Mara Gorini, cercana a Karina Milei, en lugar de personal de la AFA.
Se cuestiona la inversión del gobierno en el deporte, mencionando el recorte de financiamiento a clubes y la eliminación del programa "Hay Equipo". Se argumenta que el gobierno, a pesar de desfinanciar el deporte, intenta ahora "instalar" una supuesta cercanía con la Selección por motivos políticos.
Se desmienten versiones sobre conversaciones entre el gobierno y la AFA, y se critica la falta de contrastación de la información con la realidad. Se menciona la admiración de Milei por Margaret Thatcher y se ironiza sobre su desempeño en el Mundial como un "pelotazo en contra".