Se cuestiona la impunidad de Martín Insaurralde, quien registra gastos millonarios muy por encima de sus ingresos como funcionario público. Su celebración en el partido del Mundial se interpreta como un mensaje de confianza en la protección política que recibe.
Se critica la falta de pronunciamiento de figuras como Axel Kicillof, Cristina y Máximo Kirchner ante las acusaciones contra Insaurralde, quien era jefe de gabinete de Kicillof. Se compara esta situación con las críticas recibidas por Manuel Adorni, señalando una doble vara en el tratamiento de los escándalos.
El segmento también aborda el polémico viaje de Insaurralde en el yate "El Bandido" junto a Sofía Clerici, mientras firmaba resoluciones como jefe de gabinete. Se enfatiza que este viaje era imposible de justificar con sus ingresos y que se realizó mientras estaba en funciones públicas.