Se explora la diferencia entre liderazgo narcisista y no narcisista, destacando la importancia del "registro del otro" en líderes como Scaloni.
Un líder no narcisista, a diferencia del narcisista que se ve reflejado en el espejo, reconoce sus múltiples facetas y puede establecer relaciones enriquecedoras.
Esta capacidad de empatía y reconocimiento del otro fomenta la creatividad y permite una gestión del poder basada en la colaboración y el debate, en lugar de la imposición.