El presidente de Brasil, Lula, acusó al gobierno de Estados Unidos de intentar influir en las elecciones presidenciales de octubre, respaldando a su rival, el senador Flavio Bolsonaro. Lula desafió al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, a debatir sobre el tema.
Esta acusación surge en medio del deterioro de las relaciones bilaterales, tras la imposición de aranceles adicionales a las exportaciones brasileñas. Lula afirmó que aliados y familiares de Jair Bolsonaro viajaron a Estados Unidos para solicitar sanciones contra Brasil, y aseguró que su gobierno defenderá la soberanía nacional frente a presiones externas.