La noticia de que los senadores cobrarán casi 12 millones de pesos brutos en agosto genera indignación, especialmente porque 10 millones de argentinos ganan menos de un millón y medio mensual y están al borde de la línea de pobreza. La cifra de 12 millones se considera obscena y una bofetada al trabajador.
Se recuerda que Javier Milei, en campaña, prometió impedir que senadores y diputados ganaran mucho más que un trabajador común. Sin embargo, esta promesa parece haber quedado en el olvido, evidenciando una desconexión entre el discurso político y la realidad.