El portavoz presidencial, Adrián Gravier, ofreció explicaciones tensas sobre sus recientes declaraciones acerca de "País Bananero" y las Islas Malvinas. La conferencia de prensa estuvo marcada por la aspereza y la tensión, reflejando un clima de confrontación entre el gobierno y la prensa acreditada en la Casa Rosada.
Periodistas denunciaron restricciones de acceso y seguridad, además de ataques e insultos por parte del presidente a través de redes sociales. Gravier intentó defender las acciones del gobierno y cuestionó la labor de algunos medios, a los que acusó de editar sus palabras y generar violencia.
La discusión se centró en la supuesta molestia de la Casa Rosada con la exhibición de banderas de Malvinas y en un tuit del presidente Milei. Gravier defendió la libertad de expresión y el reclamo por las Malvinas, pero también criticó la "mala fe" de algunos medios al editar videos y manipular declaraciones presidenciales.