El vocero presidencial, Adrián Rabier, negó rotundamente haber afirmado que Argentina sea un "país bananero". Acusó a algunos periodistas de interpretar mal sus palabras y de inventar titulares con frases que nunca dijo.
Rabier explicó que su mensaje, en referencia a las Malvinas, se centró en que el kirchnerismo ha causado un gran daño a la economía y al orden público del país, lo que impide un reclamo más fuerte sobre las islas. Sostuvo que solo con un gobierno como el de Javier Milei se puede dejar de ser un "país bananero" y avanzar en la soberanía de las Malvinas.