Se critica duramente a Adrián Ravier por supuestas mentiras y un "papelón histórico", señalando que empeora semana a semana.
Se plantea la medida de protesta de que los periodistas no asistan más a la Casa de Gobierno, como una forma de rechazo a ser "boludeados" por funcionarios.
Se menciona a Silvia Mercado como ejemplo de periodista profesional que no se deja avasallar.