Se cuestiona la gestión de Claudio Tapia al frente de la AFA, señalando que, si bien no se puede afirmar que los jugadores o la asociación "entregaron las copas", existen causas judiciales en su contra que no deben ser ignoradas.
Se critica la narrativa de "soldados de Chiqui Tapia" que buscan ocultar sus problemas judiciales, enfatizando la importancia de que la justicia investigue a fondo y no se frene ante presiones o relaciones con el poder.