Se analizan y descartan teorías conspirativas sobre el Mundial, como la "teoría amazónica" y supuestas afiliaciones masónicas o cientológicas de figuras relacionadas con el evento.
Se cuestiona la veracidad de estas especulaciones, señalando la falta de presentación formal de quienes las sostienen y la dificultad para probarlas.
Se menciona la idea de que la FIFA podría haber favorecido a un equipo europeo, lo cual también se desestima.