Se analiza la mezcla de reclamos partidarios con demandas sociales, comparando la consigna "Cristina Libre" con el "Vamos Macri" de épocas anteriores.
Se cuestiona por qué a algunos se les tilda de "desubicados" por ciertas expresiones políticas, mientras que a otros se los elogia por demandas similares en contextos diferentes. Se señala una aparente inconsistencia en la forma en que se juzgan las manifestaciones políticas según la afiliación partidaria.