El Parlamento francés ha aprobado una ley agrícola que podría permitir el regreso de pesticidas prohibidos, medida que ha generado preocupación en sectores campesinos y de la salud.
La ley, calificada como "de emergencia" por el gobierno, es criticada por no responder a las necesidades de los agricultores. La principal controversia gira en torno a la posible reintroducción de los neonicotinoides, sustancias consideradas extremadamente peligrosas para la salud humana y el medio ambiente.