Tras la reunión de la mesa política del gobierno, se anticipa un cambio de agenda centrado en iniciativas legislativas fuertes.
Se menciona la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central como una prioridad fundamental para evitar su uso como instrumento de robo y asegurar que su único objetivo sea mantener el valor de la moneda.
Se critica al kirchnerismo por haber modificado la carta orgánica para "robar desde el Banco Central" y se aboga por una reforma coherente.