Se argumenta que al poder político le conviene mantener un nivel de inseguridad para justificar compras directas y realizar negociados.
Se menciona que la situación de alerta e inseguridad permite al poder político adquirir equipamiento como chalecos, combustible y móviles policiales, lo que genera oportunidades de negocio.
Se ejemplifica con un móvil en Rafael Castillo que no es el mismo que se muestra de Loma Hermosa, sugiriendo posibles irregularidades en la adquisición de recursos.