Se analiza la aparente falta de oposición visible al gobierno de Javier Milei en Argentina, lo que lleva a algunos intelectuales a homologar al país con la política del presidente argentino.
Se critica la tendencia de algunos intelectuales a simplificar la realidad argentina, ignorando la historia de luchas sociales y la diversidad de pensamiento en el país.
Se señala la mediocridad intelectual del momento actual, donde las redes sociales y la falta de análisis profundo contribuyen a la confusión y a la difusión de narrativas simplistas.