Se hace un llamado a la unidad de los trabajadores y organizaciones sociales para enfrentar las políticas gubernamentales. Se denuncia que la policía reprimió una protesta que se pretendía pacífica, y se anuncia que la movilización continuará hacia la Plaza del Congreso, a la que se sumarán otros sectores.
Se destaca la importancia de la unidad de las organizaciones sociales y piqueteras presentes en la asamblea. Se critica el gasto público en "balas" en lugar de destinarlo a la asistencia alimentaria para los sectores más vulnerables. Se subraya que la intención no es generar demandas, sino visibilizar la problemática y defender los derechos de los trabajadores.