El Reino Unido ha aprobado el apoyo militar a Ucrania, reafirmando su compromiso con el presidente Zelensky. El nuevo primer ministro británico ha dado luz verde al uso de bases militares del país por parte de Estados Unidos para llevar a cabo ataques defensivos contra Irán.
Esta decisión se enmarca en una política de Estado que busca mantener la estabilidad regional y responde a la reanudación de operaciones militares estadounidenses en la zona, así como a la preocupación por una posible escalada del conflicto.