El vocero presidencial niega rotundamente haber dicho que Argentina es un "país bananero", calificando como una "interpretación de muy mala fe" de algunos periodistas y titulares que le atribuyen frases que nunca pronunció.
Aclara que lo que dijo fue un condicional: si Argentina fuera un país bananero, no se podría pelear por las Malvinas. Se menciona también que hubo buenas noticias en el Malbrán y respecto al PAMI.