El actor español Javier Bardem aclaró sus dichos sobre Argentina, negando haberla calificado de xenófoba o racista. Explicó que su comentario se refería a la injusticia de juzgar a la selección argentina por las actitudes del presidente Javier Milei, quien no representa a la mayoría de los argentinos.
Bardem también criticó el apoyo incondicional de Milei a Netanyahu, señalando que esto podría generar rechazo hacia el equipo argentino. Sin embargo, enfatizó su profundo cariño, respeto y admiración por Argentina, considerándola una inspiración.
El actor diferenció las discusiones políticas de las generalizaciones sobre un país, afirmando que estas últimas son poco serias y llevan a malentendidos. Subrayó la importancia de aclarar sus palabras para evitar confusiones y reafirmar su aprecio por el pueblo argentino.