Patricia Bullrich se refirió a la "campaña anti-argentina" que se está llevando a cabo en el mundo, desvinculándola de una crítica directa al gobierno de Javier Milei. Aseguró que la Argentina es un país diverso que acoge a los extranjeros, y que los ataques son obra de una minoría.
Bullrich minimizó la situación, calificándola de "ráfaga", aunque reconoció que las críticas pueden haber surgido en parte por declaraciones previas del presidente Milei. La ministra evitó asociar directamente la campaña con el gobierno actual, pero admitió que la situación internacional es compleja, mencionando la relación de Argentina con Israel y el conflicto en Medio Oriente.