Se detalla cómo una "cadena de información falsa" se ha profesionalizado, con inversiones significativas en noticias falsas y una operación que impacta a nivel global. Se recuerda una denuncia previa sobre esta situación, que ahora se corrobora con la información actual, señalando que Argentina es uno de los objetivos de estas campañas de desinformación financiadas desde Moscú a través de sus embajadas y representantes.
La naturaleza circular de estas oleadas de desinformación se explica por la alineación política de Argentina con Estados Unidos y su postura contraria a Rusia y los BRICS, lo que las convierte en un blanco estratégico. Se menciona que estas campañas atacan a diversos países y se entrelazan con conflictos internacionales, como el de Medio Oriente.