Se mencionan casos de intendentes que buscan asegurar la continuidad de sus "linajes" políticos, designando a familiares como sucesores en caso de no poder competir por un nuevo mandato.
Se ejemplifica con Jorge Ferraresi, quien renunció a la intendencia para postularse a la gobernación, asumiendo su esposa, Magdalena Sierra, en su lugar, y se alude a la situación de Axel Kicillof, quien tampoco podría ser reelecto tras cumplir dos mandatos.