Jorge Macri sostiene que el orden, entendido como el imperio de la ley, es la base para la libertad y el desarrollo. Argumenta que sin seguridad jurídica, la inversión se ve afectada, ya que los potenciales inversores temen por la protección de sus propiedades y capitales.
El Jefe de Gobierno porteño ejemplifica con la problemática de las viviendas usurpadas, señalando que la falta de decisión política para resolver estos casos desalienta la inversión. Afirma que su gestión garantiza la defensa de los propietarios y promueve un ambiente propicio para la inversión, devolviendo a manos privadas cientos de propiedades.