Wanda Nara narra detalles sobre el presunto robo en su hogar en Italia y el impacto en sus hijos. Relata cómo se enteró de la situación, el pánico que vivieron las niñas y los varones, y la intervención de la policía científica.
La seguridad de las niñas es una preocupación central. Wanda Nara menciona que contrató personal de seguridad, incluso a alguien que trabajó con Icardi en el Inter de Milán, para proteger a sus hijos. Se pone en duda la versión del robo por parte de algunos, pero Wanda insiste en la veracidad de los hechos y en las medidas tomadas.
La disputa legal y mediática continúa, con acusaciones cruzadas y la intervención de abogados. Wanda Nara expresa su frustración ante la falta de cooperación de Mauro Icardi y la complejidad de la situación legal.