Una iniciativa llamada "La Compañía", manejada desde Bolivia, estaría orquestando campañas de desinformación en redes sociales contra Argentina.
El objetivo sería desestabilizar al país, aprovechando su alineación con Occidente y su rol de referente en el mundo hispanohablante.
Se acusa a Rusia de estar detrás de estas operaciones, comprando periodistas e influencers para manipular la opinión pública.