Se plantea la existencia de una campaña de odio online contra Argentina, con posible aprovechamiento de Rusia para desestabilizar a Occidente.
Informantes sugieren que esta campaña busca generar tendencias falsas y manipular algoritmos, afectando la percepción internacional del país.
Se menciona que Argentina, al estar alineada con Estados Unidos e Israel, se convierte en un objetivo de esta desestabilización.