Los trabajadores de aplicaciones y delivery reclaman un marco legal que los reconozca como gremio, ya que actualmente solo pueden constituirse como asociaciones. La imposibilidad de formar un gremio formal se debe a las leyes laborales vigentes, que no contemplan esta figura para trabajadores independientes. A pesar de esta traba, buscan que un convenio de la OIT, que ya cuenta con el voto de Argentina, sea aplicado en los juzgados laborales para empezar a tener derechos.
El objetivo es obtener un convenio colectivo de trabajo que les otorgue un piso mínimo salarial, seguridad social y transparencia algorítmica. Actualmente, las aplicaciones y sus algoritmos funcionan como "jefes" que dictan tarifas y deciden a quién llevar, sin que los trabajadores tengan injerencia en estas decisiones. La falta de reconocimiento como trabajadores y la precariedad laboral son los principales reclamos.